EL CRAS DE VALLADOLID LIBERA DOS BUITRES NEGROS Y UNO LEONADO EN LA SIERRA DE LA PARAMERA

EL CRAS DE VALLADOLID LIBERA DOS BUITRES NEGROS Y UNO LEONADO EN LA SIERRA DE LA PARAMERA
29 oct 00:00 2009 Sierra de la Paramera (Ávila) Imprimir este artículo

Dos buitres negros, procedentes de Navaluenga y que fueron encontrados por Agentes Medioambientales, se han reintroducido hoy, en la Sierra de la Paramera a su hábitat. Ambos animales, son pollos de este año.
El primero de los buitres negros que hoy se ha reintroducido, llegó el Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Valladolid (CRAS), dependiente de la Fundación Patrimonio Natural, el pasado 24 de agosto y el segundo el 21 de septiembre de este año 2009.
La causa de su paso por el CRAS es debido a que Agentes Medioambientales les detectaron y constataron que ambos carecían de experiencia para poder desarrollarse en su hábitat natural. Tenían problemas de alimentación, al no poder alimentarse por ellos mismos. Estos animales, debido a su debilitamiento, por la falta de alimento no eran capaces de volar, con lo que fue preciso su traslado al Centro de Recuperación de Valladolid.
La liberación permitirá a estos animales, que ya han cogido fuerzas en el CRAS, desarrollarse en su propio hábitat natural. Allí se encontrarán con otros animales de su especie, lo que la ayudará a una mejor aclimatación.
Ambas aves pesa en la actualidad alrededor de 9 kg y tienen una envergadura de 2, 64 m, el primero de ellos y 2,80m el segundo.
Antes de la suelta de las aves recuperadas, se han valoran aspectos como la capacidad de vuelo, la sustentación, la capacidad visual y sobre todo la posibilidad del ejemplar de proveerse de alimento por sí mismo.
Por último, se debe tener en cuenta las características fenológicas del ave en cuestión, así como la época del año y costumbres.
Cabe recordar que el buitre negro es el ave más grande de Europa y que puede llegar fácilmente a los 3 m de envergadura.
Los buitres liberados están anillados, tanto con la anilla del Ministerio de Medio Ambiente, como con una de PVC amarilla con un código alfanumérico identificativo del ejemplar, que puede ser leído a larga distancia mediante prismáticos o telescopio.
Para poder seguir su evolución y analizar su comportamiento, ambos llevarán un pequeño transmisor que permitirá desde tierra seguir sus pasos a través de las frecuencias que emite el transmisor.
En Castilla y León existen distintas colonias de estas aves en las provincias de Ávila, Segovia y Salamanca Las colonias con mayor número de ejemplares están en Ávila.